You are here
Home > Belleza > El cóctel definitivo

El cóctel definitivo

Bien de ginebra o de vodka, toque de vermú; cierre la coctelera y muévala para que la bebida quede al gusto del mítico y cinematográfico espía: mezclado pero no agitado. Y aunque a más de uno se le haya hecho la boca agua al pensarlo, este vaso se llena con sérums para calmar la sed de la piel. El layering es la última técnica para darle al rostro el combinado que quiere y necesita, permitiendo que, como con el Dry Martini, cada cual le dé su toque distintivo adaptando la receta.

Si el origen de la bebida puede ser incierto (hay quienes prefieren creer que apareció en Estados Unidos y quienes se decantan por Italia), el de la tendencia que está arrasando en la red es bastante más claro: nace de la mano, como no, de las asiáticas, adalides del cuidado facial. Sin embargo, aunque ellas lleven años realizándola, los occidentales hemos tenido que esperar a que pasen por el filtro de la fotografía y el –ing, es decir, que Instagram haya hecho de las suyas y que el sufijo lo convierta en gerundio inglés precedido, normalmente, de la famosa almohadilla. Pero, entre tanto contouring, strobing, baking y términos que se convierten en trending topic, ¿por qué habría que atender a esta superposición de sérums?

IMG_1493c (792x528)

Sinceramente, es algo que hago casi desde que empecé a cuidarme la piel”. La que habla es María Bonat, nombre que podría pertenecer a cualquier chica del mundo. Pero más de 97.000 personas esperan a esta gaditana cada semana en sus pantallas para ver sus looks de maquillaje y tomar nota de los consejos sobre cuidado facial y corporal que regala. Sonorona, su nombre en la red, se ha convertido en una experta en belleza gracias a la curiosidad innata que la lleva a ser minuciosa en sus investigaciones de productos: “Siempre ando mirando qué ingredientes me interesan para mejorar el aspecto de la piel, paliar ciertas alergias o protegerla de agentes ambientales, principalmente del frío. Muchas veces un único producto no me aporta los nutrientes que necesito, así que suelo alternar o mezclar diferentes productos, sobre todo aceites naturales”.

El argumento de esta youtuber (una de las más populares de Andalucía) es más que válido, ya que la piel del rostro no es uniforme y cada zona puede necesitar un cuidado específico, tal como apunta Carmen Navarro, experta esteticista: “me parece muy interesante, porque lo que no puede ocurrir, como hacen muchas chicas, es aplicar un producto para combatir el acné en todo el rostro, porque se quedará la cara descamada. Tienen un solo producto y se lo ponen por igual, en vez de pararse a analizar qué necesitan en qué zona, para saber qué producto distribuir en qué parte”.


“Muchas veces un único producto no me aporta todos los ingredientes que necesito, así que suelo alternar o mezclar diferentes productos, sobre todo aceites naturales”, afirma María Bonat, Sonorona en YouTube


Precisamente, puede que las personas con tendencia a padecer acné estén pensando que tanto producto en su rostro no puede traer nada bueno. Pero ni ellas ni las poseedoras de piel grasa tienen que preocuparse, ya que la técnica del layering no tiene que incrementar la situación. Aunque es recomendable consultar a un especialista, sobre todo si la afección es grave o se está siguiendo algún tratamiento médico-estético, los sérums a aplicar siempre serán los adecuados para el rostro que los vaya a recibir. De hecho, la calidad de la piel, como comenta Carmen Navarro, puede mejorar, ya que de este modo se está realizando “un tratamiento personalizado y a medida”. Aunque al preguntarle por la efectividad, María responda que no lo sabe “con certeza”, sí comenta que ella actúa “según el problema que quiera corregir o mejorar”, el principio que rige este método. Una nueva muestra de que la personalización más absoluta es lo imperante en el mundo de la belleza y que, como buen coctelero, hay que escuchar las necesidades y gustos de la piel: “Yo no uso siempre las mismas cremas ni los mismos sérums durante todo el año porque hay veces que necesito más hidratación, por ejemplo. Tampoco realizo rutinas específicas”, afirma María. Lo deja claro en este vídeo que publicó en su canal.

La receta

Del mismo modo que hay múltiples variantes en la elaboración de un Dry Martini, existen diversas combinaciones de fórmulas para el rostro. Pero si se quiere que el combinado se mantenga efectivo y equilibrado, la máxima a seguir, en ambos casos, es la del ‘menos es más’. La piel, como el paladar, tiende a saturarse, así que lo mejor es no aplicar más de tres sérums distintos, para que los sabores y efectos se distingan bien y estos puedan llegar a las tres capas cutáneas y actuar desde la más profunda (hipodermis) hasta la más superficial (epidermis). Además, si el reloj y la situación lo permiten, Carmen recomienda poner una gasa sobre ellos y frío en el rostro “para que ese producto penetre bien y gane en efectividad”. Con esto, se conseguirá una mejor circulación sanguínea y cerrar los poros dilatados de la piel, que tendrá un aspecto más uniforme y terso casi de forma inmediata.

Como en la elaboración de combinados, y al contrario de lo que reza la ley matemática de la multiplicación, el orden de los productos aplicados sí puede alterar el resultado, haciendo que sea más o menos visible tanto a corto como a largo plazo. Lo ideal es aplicar los sérums según el orden de preocupación del aspecto a tratar, pero hay una gran condición a esta regla: las texturas de los productos. Las distintas densidades prevalecen sobre las prioridades cambiando la rutina. Por tanto, si las fórmulas son muy diferentes entre sí, la rutina tendrá que cambiarse para comenzar con los más ligeros y terminar con los más pesados.

IMG_1474c2 (792x528)

“Mezclado, no agitado” podría ser el símil gastronómico del tradicional “juntos, pero no revueltos”. Esa máxima es la que debe seguirse a la hora de practicar el layeringhay que esperar a que el primero se haya absorbido por completo antes de continuar aplicando el resto. De este modo, aseguramos su penetración y que no interferirán entre ellos. Las más impacientes no tienen que desesperar, ya que, normalmente, estos sérums tienen una absorción más rápida que las cremas y basta con unos quince segundos para que la rutina facial pueda seguir su curso.

Las asiáticas, amantes del cuidado facial, utilizan el layering mañana y noche. Sin embargo, si el hastío o la falta de tiempo hacen que haya que escoger uno, lo mejor es elegir la noche. Durante esas horas, la piel se prepara para regenerarse y está menos sometida a los daños del sol (por motivos más que obvios) y a la polución de la ciudad. Además, tal como dice una ley no escrita de la belleza, parece que la odisea de incluir un producto más en los cuidados faciales es más llevadera si se hace en la tranquilidad nocturna. En cualquier caso e independientemente de la cantidad de sérums que se apliquen, su lugar entre productos siempre será el mismo: tras el contorno de ojos y antes que la crema hidratante, que ayudará a sellar lo anterior.

Quizás sea un simple lavado de cara del sentido común, pero parece claro que el layering, como el Martini, va a quedarse para saciar la sed de los más exigentes.

One thought on “El cóctel definitivo

  1. Te quedó genial el artículo! No había escuchado de este tratamiento. Me gusta cómo explicas los puntos clave del proceso sin tanto rodeo y sin llegar a la simplicidad de la lectura. Me entretuve. Sigue publicando!

Deja un comentario

Top